El expresidente Alan García, que cada vez se ve más cercado por la justicia por su supuesto vínculo con la empresa brasileña Odebrecht, y que reitera cada vez que puede que él es inocente y nada hay que lo vincule con actos de corrupción, pronto podría ser procesado e investigado justamente por todo lo que se le imputa.

No obstante, ello depende por ahora del empresario brasileño Marcelo Odebrecht, dueño de la constructora que tiene su mismo nombre, quien actualmente colabora con la justicia de su país, merced a escandalosas revelaciones y sus agendas personales, donde aparecen las siglas “AG”, que muchos aseguran tienen que ver con la iniciales del expresidente peruano.


A propósito de ello, el periodista César Hildebrandt le recordó las siete grandes mentiras en que incurrió Alan García, por las que pudo ser investigado, pero jamás fue tocado.

1.- La primera de ellas tiene que ver con el caso del tren eléctrico, a finales del primer gobierno del líder aprista. Según el empresario Sergio Siragusa Mule, representante en nuestro país del consorcio italiano Tralima, García recibió de sus manos, a modo de comisión por la ejecución de la obra, una coima de US$ 200 mil en efectivo, que luego completó con otros US$ 840 mil, los cuales depositó en cuentas en el exterior. Para cuando estalló el caso Siragusa (1993), Alan García se encontraba asilado en Colombia. El autogolpe del 5 de abril de 1992, había desencadenado su partida del país. Varios años después, en 2001, el expresidente consiguió acogerse a la prescripción.


2.- Está relaciona al mismo caso, pero tiene como actor principal al empresario Alfredo Zanatti Tavolara, quien a pesar de ser financista de la campaña del líder aprista, sirvió como chivo expiatorio, por los depósitos millonarios a las cuentas en las islas Gran Caimán.

3.- También en su primer gobierno (en 1982), se autorizó la compra de 26 aviones Mirage que luego se revenderían a otros países. El Perú adquirió sólo doce aviones y un “simulador de vuelos”, cada uno con sobrecoste, cuya reventa se dice que significó una utilidad de unos 200 millones de dólares, que fueron repartidos entre Alan García y sus amigos.


4.- El caso de las coimas del BCCI, un banco de dudosa reputación de origen pakistaní que habría facilitado el enriquecimiento ilícito del dos veces presidente peruano. El caso, finalmente, inculpó a dos de sus exfuncionarios.

5.- La otra mentira de García tendría que ver con las matanzas de los penales El Frontón, Lurigancho y Santa Bárbara, el 28 de abril de 1989. Mientras en el primero murieron 118 personas, en el segundo fueron fusilados otros 124, en el último dos mujeres.


6.- En su segundo gobierno, Alan indultó a Julio Espinoza, aprista, exjefe del Seguro Integral de Salud SIS, porque supuestamente sufría un cáncer terminal. Espinoza estaba recluido acusado por el robo de 19 millones de soles destinados a los damnificados por el terremoto en Pisco. Él no murió y ahora dicta clases universitarias. Se dice que ambos se repartieron ese dinero.

7.- El caso del empresario dominicano Fortunato Canaán, en el marco del caso Petroaudios (sobre lotes petroleros e inversión en el sector de hidrocarburos). García dijo que no tenía nada que ver en el asunto, pero se cree que se benefició también con ello.

En todos estos casos el expresidente dijo “no”, como apunta el semanario “Hildebrandt en sus Trece”, pero era evidente que algo tenía que ver.

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